Para Jovenes y Adultos
Hay cuidado de niños
RIMERA TRADICIÓN
Nuestro bienestar común debe tener la preferencia;
la recuperación personal depende de la unidad de A. A.
Para el propósito de nuestro grupo solo existe una
autoridad fundamental: un Dios amoroso tal como se
exprese en la conciencia de nuestro grupo. Nuestros líderes
no son más que servidores de confianza. No gobiernan.
El único requisito para ser miembro de A. A. es querer dejar de beber.
Cada grupo debe ser autónomo, excepto en asuntos que afecten
a otros grupos de A. A. o a A. A considerado como un todo.
Cada grupo tiene un solo objetivo primordial:
llevar el mensaje al alcohólico que aún está sufriendo.
Un grupo de A. A. nunca debe respaldar, financiar
o prestar el nombre de A. A. a ninguna entidad allegada
a empresa ajena, para evitar que los problemas de dinero,
propiedad y prestigio nos desvíen de nuestro objetivo primordial.
Todo grupo de A. A. debe mantenerse completamente a sí
mismo, negándose a recibir contribuciones de afuera.
A. A. nunca tendrá carácter profesional, pero nuestros
centros de servicio pueden emplear trabajadores especiales.
A. A. como tal nunca debe ser organizada; pero
podemos crear juntas o comités de servicio que sean
directamente responsables ante aquello a quienes sirven.
A. A. no tiene opinión acerca de asuntos ajenos a sus actividades;
por consiguiente su nombre nunca debe mezclarse en polémicas públicas.
Nuestra política de relaciones públicas se basa más bien
en la atracción que en la promoción; necesitamos mantener
siempre nuestro anonimato personal ante la prensa, la radio y el cine.
El anonimato es la base espiritual de todas nuestras Tradiciones,
recordándonos siempre anteponer los principios a las personalidades.
PRIMER PASO
Admitimos que éramos impotentes frente al alcohol,
que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.
Llegamos a creer que un Poder Superior a
nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio.
Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras
vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos.
Sin miedo hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.
Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos, y ante otro
ser humano, la naturaleza exacta de nuestros defectos.
Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que
Dios nos liberase de todos estos defectos de carácter.
Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.
Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos
ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos.
Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño causado,
excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ello o para otros.
Continuamos haciendo nuestro inventario
personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.
Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar
nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo
concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase conocer
su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza de cumplirla.
Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado
de estos pasos, tratamos de llevar este mensaje a los alcohólicos
y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.
1. Vamos a conocer una libertad y una felicidad nuevas.
2. No nos lamentaremos del pasado ni desearemos cerrar la puerta que nos conduce a él.
3. Comprenderemos el significado de la palabra serenidad y conoceremos la paz.
4. Independientemente de lo bajo que hayamos llegado, veremos cómo nuestra experiencia puede beneficiar a otros.
5. Desaparecerá el sentimiento de inutilidad y lástima por nosotros mismos.
6. Perderemos el interés en las cosas egoístas y nos interesaremos por nuestros semejantes.
7. Se desvanecerá la ambición personal.
8. Nuestra actitud y nuestra visión de la vida cambiarán.
9. Perderemos el miedo a la gente.
10. Perderemos el miedo a la inseguridad económica.
11. Intuitivamente sabremos cómo comportarnos en situaciones en las que antes nos sentíamos desorientados.
12. Repentinamente, nos daremos cuenta que Dios está haciendo por nosotros lo que no éramos capaces de hacer por nosotros mismos.